En mi opinión creo que es uno de los lugares mas formales dentro del centro comercial el quinde, con el tan solo hecho de observar su infraestructura te quedas sorprendido, es un lugar formal y bonito para platicar mientras almuerzas o cenas, fui con mi Padre y la atención fue buena, se equivoco la chica al traernos uno de los dos platillos diferente pero supo sobrellevar la situación, logramos cenar una parrila de pollo a lo pobre y un tallarin con lomo saltado, estuvieron muy buenos, recomendados, pero asi como todo lo mencionado, el precio es un poquito alto y compensa todo lo que te ofrecen.